Durango, junto con los estados de Chihuahua, Sonora y Sinaloa, constituyó la unidad histórico-geográfica del México del Norte, que abarcó la mayor parte del actual milenio, hasta que reorganizaron los territorios después de la lucha independentista, surgiendo de ella entidades independientes. Esta amplia zona, representó el corredor natural que ofrece la Sierra Madre Occidental a las tribus toltecas y nahuatlacas, que aprovecharon los accidentes propios de las grandes conformaciones pétreas, para sobrevivir a lo agreste del territorio.
Por el margen oriental del estado, se descubre una zona longitudinal que va del actual estado de Zacatecas a la región lagunera, entre las entidades de Coahuila y Durango; los indios laguneros y chichimecas recorren indistintamente esta zona, caracterizándose por su actitud rebelde, inestable y por su tendencia a la caza y a la recolección como fuentes de abastecimiento. Su desnudez y costumbres religiosas también los identifican.
En la actualidad, Durango es una entidad muy prospera y un importante centro minero y comercial, gracias a su Cerro del Mercado, uno de los yacimientos de hierro mas ricos del mundo. Además, en este estado existen innumerables bellezas naturales, como la hermosa catarata el Salto, el cañón de Dinamita y las grutas el Rosario y Escarlatas de Mapimí. Cuenta con diversas zonas arqueológicas, como la Ferreira, donde se hallaron vestigios de cerámica precolombina; Malpaís, con símbolos y figuras tallados en la roca; y Cerro Blanco, conjunto de construcciones prehispánicas.